Rosario al Señor de la Misericordia


A LAS TRES DE LA TARDE

“Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el mar de la misericordia se abrió para el mundo entero. Oh, Fuente de Vida, insondable misericordia divina, abarca al mundo entero y derrámate sobre nosotros”.
“Oh, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una fuente de misericordia para nosotros, en Ti confío”.


CREDO DE LOS APOSTOLES

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.
Amén.


¡JESÚS, EN TI CONFÍO!

¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida? Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.

Cuando te entregues a Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma:

¡Jesús, en ti confío!

Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos sobre lo que puede suceder después. No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser DIOS y actuar con libertad. Entrégate confiadamente a Mí. Reposa en Mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente:

¡Jesús, en ti confío!

Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices,¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!, no seas como el paciente que le dice al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar con mis brazos divinos , no tengas miedo, yo te amo. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando, cierra los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora:

¡Jesús, en ti confío!

Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Satanás quiere eso: agitarte, angustiarte y quitarte la paz. Confía sólo en Mí. Reposa en Mí. Entrégate a Mí. Yo hago los milagros en la proporción de la entrega y confianza que tienes en Mí. Así que no te preocupes, echa en mi todas tus angustias y duerme tranquilo. Dime siempre:

¡Jesús, en ti confío!

Y verás grandes milagros. Te lo prometo por mi amor.
JESUS DE LA MISERICORDIA


Primer Misterio

En este misterio, nos ofrecemos víctimas junto con Tu Divino Hijo en desagravio por nuestros pecados y por los del mundo entero; principalmente por aquéllos pecados de Soberbia y Avaricia, y te ofrecemos nuestros dolores angustias, alegrías, enfermedades, trabajos, nuestras vidas y también ,te ofrecemos, las de todos los hospitalizados, los que van a ser operados este día, de las Madres que van a dar a luz, de los heridos, de los confinados a una silla de ruedas, en muletas, los ciegos, de los ancianos, que no tienen que comer, que no tienen que vestir, que no tienen hogar, que están enfermos de todos los presos hombres, mujeres y niños, de todas aquellas familias que sufren las consecuencias de las guerras. Inundaciones, terremotos, tragedias de todos aquellos niñitos huérfanos, desamparados, abandonados que no tienen que comer, que no tienen que vestir, que sufren los malos tratos de sus Padres o de otras personas que sufren la separación de sus Padres.

Todo esto te ofrecemos en desagravio por todos los pecados de la humanidad, por la conversión de los pecadores, por todos los Sacerdotes, Religiosas, Religiosos, líbralos del mal y consérvalos en tu Santo servició, te pedimos por las vocaciones Sacerdotales, danos Sacerdote santos que sepan gobernar tu Santa Iglesia, te pedimos por aquellos hermanos que han perdido la confianza en Tí haz que regresen a Tí para que no se pierdan, te pedimos por los misioneros, ház que sea fructífera su labor, por la paz del mundo, por nuestro Santo Padre, por las faltas de nuestro propio corazón, de nuestras familias, hermanos, parientes, conocidos, ahijados bienhechores, padrinos, por toda la jerarquía eclesiástica, danos a todos tu gracia para que por medio de ella nos arreo pintamos de todo lo que te hemos ofendido, humildemente imploramos tu misericordia y así salves nuestras almas.

TODOS: Mira que te lo pedimos por tu preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo por tu Divina Misericordia y por la intercesión del Corazón Inmaculado de María Santísima, te lo pedimos Señor.

Padre Eterno yo te ofrezco el cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amadísimo hijo Nuestro Señor Jesucristo, en desagravio por nuestros pecados, y por los del mundo entero.
Amen.

Por su dolorosa pasión:

TODOS: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

(Se repite diez veces)


Segundo Misterio

En este misterio nos ofrecemos Víctimas, junto con Tu Divino Hijo en desagravio por nuestros pecados y por los del mundo entero. Principalmente por aquéllos pecados de lujuria y de ira y también te pedimos por todos aquellos hermanos que están agonizando en estos momentos, que están entregando la cuenta de su vida, TODOS: ten misericordia de ellos; te pedimos por todos aquellos que vayamos a morir en este día, principalmente aquellos que estemos en peligro de perderte, dános a todos tu gracia para que por medio de ella nos arrepintamos de lo que te hemos ofendido humildemente imploremos tu Misericordia y así salves nuestras almas, te pedimos por el eterno descanso de las almas del purgatorio principalmente por nuestros familiares, sácalos de su cautiverio y llévalos a gozar de Tu Santa Gloria.

TODOS: Mira que te lo pedimos por la preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo por Tu Divina Misericordia y por Intercesión del Corazón Inmaculado de María Santísima, te lo pedimos Señor.
Padre Eterno yo te ofrezco el cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amadísimo hijo Nuestro Señor Jesucristo, en desagravio por nuestros pecados, y por los del mundo entero. Amen.

Por su dolorosa pasión:

TODOS: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

(Se repite diez veces)


Tercer Misterio

En este misterio nos ofrecemos víctimas junto con Tu Divino Hijo en desagravio por nuestros pecados y por los del mundo entero, principalmente por aquellos pecados de Gula y Envidia, y también te pedimos por la conversión de los Herejes, Cismáticos, Ateos, Judíos, Masones, Comunistas, de los Sin Dios, de los desamparados, de todos aquellos hermanos separados de la Iglesia reúnenos a todos para que seamos Un solo rebaño, bajo un solo Pastor, te pedimos por aquellos que están a punto de suicidarse.

TODOS: Ten misericordia de ellos.

Te pedimos por todos aquellos que te odian, que te aborrecen, que te maldicen, que te ultrajan, nosotros te amamos por ellos y te pedimos que nos des a todos tu gracia para que por medio de ella nos arrepintamos de todo lo que te hemos ofendido humildemente imploremos tu misericordia y así salves nuestras almas, te pedimos por las autoridades civiles, militares, y religiosas, dáles un Corazón Bueno sencillo prudente y sabio para que gobiernen al mundo según tu Corazón.

TODOS: Mira que te lo pedimos por la preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo por Tu Divina Misericordia y por Intercesión del Corazón Inmaculado de María Santísima, te lo pedimos Señor.

Padre Eterno yo te ofrezco el cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amadísimo hijo Nuestro Señor Jesucristo, en desagravio por nuestros pecados, y por los del mundo entero. Amen.

Por su dolorosa pasión:

TODOS: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

(Se repite diez veces)


Cuarto Misterio

En este misterio, nos ofrecemos víctimas junto con Tu Divino Hijo en, desagravio por nuestros pecados y por los del mundo entero, principalmente por aquellos pecados de Pereza, de Vanidad, y de Impureza, y te pedimos por todos aquellos que no te conocen permite que llegue hasta ellos la luz de tu Santo Evangelio para que te conozcan, te amen, te adoren te den su corazón, y te pidan perdón por lo que te hayan ofendido y así salven sus almas, te pedimos por los rateros, asesinos, secuestradores, terroristas que no tienen compasión de sus víctimas, por todos aquellos Padres de familia que matan a sus Hijos por las prostitutas, por los adúlteros, por todos los pecadores de homosexualidad, por todos aquellos hermanos que viven alejados de Tí, por todos los que propician el aborto, por todos los que manejan vehículos, marítimos, terrestres, y aéreos, por los estudiantes, por los viajeros, por los profesionistas, por los trabajadores en general, especialmente te pedimos por aquellas familias que hoy no tienen que comer, que vestir que no tienen hogar, que están enfermos que no tienen trabajo, socórrelos Señor para que no desfallezcan de hambre, y de miseria y Danos a todos tu gracia para que por medio de ella nos arrepintamos de lo que te hemos ofendido humildemente imploremos tu misericordia y así salves nuestras almas.

TODOS: Mira que te lo pedimos por la preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo por Tu Divina Misericordia y por Intercesión del Corazón Inmaculado de María Santísima, te lo pedimos Señor.

Padre Eterno yo te ofrezco el cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amadísimo hijo Nuestro Señor Jesucristo, en desagravio por nuestros pecados, y por los del mundo entero. Amen.

Por su dolorosa pasión:

TODOS: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

(Se repite diez veces)


Quinto Misterio

En este misterio nos ofrecemos víctimas junto con Tu Divino Hijo en desagravio por nuestros pecados y por los del mundo entero, (te presentamos nuestras peticiones orales) principalmente por aquellos pecados de Blasfemia, de Ultraje, pecados sacrílegos y por todos los pecados que vayamos a cometer en este día o que se vayan a cometer humildemente te pedimos perdón por todas esas faltas con que ofendemos a Tu Divina Majestad ten misericordia de Nosotros, ten piedad de la humanidad, te pedimos por toda la juventud, que anda descarriada, principalmente por aquellos hijos pródigos para que regresen a sus casas, no se pierdan y dejen de sufrir sus Padres, ayúdalos Señor, te pedimos por los matrimonios separados, por los que viven en amasiato, en adulterio, que viven mal, por las viudas, por los viudos por las Madres solteras, las Madres abandonadas, por los Padres abandonados por todos los indigentes, los alcohólicos, drogadictos, pandilleros, rateros y delincuentes, danos a todos tu gracia para que por medio de ella nos arrepintamos de los que te hemos ofendido, humildemente imploremos tu misericordia y así salves nuestras almas.

TODOS: Mira que te lo pedimos por la preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo por Tu Divina Misericordia y por Intercesión del Corazón Inmaculado de María Santísima, te lo pedimos Señor.
Padre Eterno yo te ofrezco el cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amadísimo hijo Nuestro Señor Jesucristo, en desagravio por nuestros pecados, y por los del mundo entero. Amen.

Por su dolorosa pasión:

TODOS: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

(Se repite diez veces)

 

“Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero”.

“Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero”.

“Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero”.

Oh Sangre y Agua que brotaste del Santísimo Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros en ti confío.

Oh Sangre y Agua que brotaste del Santísimo Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros en ti confío.

Oh Sangre y Agua que brotaste del Santísimo Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros en ti confío.


Letanías al Sagrado Corazón de Jesús

Señor, ten piedad de nosotros. Todos: Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros. Todos: Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros. Todos: Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, óyenos. Todos: Jesucristo óyenos
Jesucristo escúchanos. Todos: Jesucristo escúchanos
Dios Padre Celestial. Todos: Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo. Todos: Ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo. Todos: Ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que sois Un solo y verdadero Dios. Todos ten piedad de nosotros.

(Después de cada invocación se dice: Confiamos en ti)

Jesús, Rey de Misericordia, que has redimido el mundo.
Jesús, Rey de Misericordia, por quien todas las cosas fueron creadas.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos has santificado.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos revelasteis el misterio de La Santísima Trinidad.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos manifestasteis la Omnipotencia de Dios.
Jesús, Rey de Misericordia, que te manifiestas en la creación de los espíritus celestiales.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos formasteis de la nada.
Jesús, Rey de Misericordia, que abrazas todo el universo.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos das la vida eterna.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos proteges del castigo merecido.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos libras de la miseria del pecado.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos concedes la justificación en el verbo encarnado.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos concedes misericordia por Tus Santas llagas.
Jesús, Rey de Misericordia, que brota de Tu Santísimo Corazón.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos distes a la Santísima Virgen como Madre de Misericordia.
Jesús, Rey de Misericordia, por la cual has sufrido Tu encarnación, Pasión y Muerte.
Jesús, Rey de Misericordia, por medio de la cual ayudas a todos, en todas partes y siempre.
Jesús, Rey de Misericordia, por la cual nos has prevenido con Tus Gracias.
Jesús, Rey de Misericordia, la que nos has manifestado revelándonos los Misterios Divinos.
Jesús, Rey de Misericordia, la que manifestaste instituyendo Tu Santa Iglesia.
Jesús, Rey de Misericordia, que habiendo instituido los Santos Sacramentos, nos abriste los torrentes de Tus Gracias.
Jesús, Rey de Misericordia, por la que nos has obsequiado con los Santos Sacramentos del Bautismo y de la Penitencia.
Jesús, Rey de Misericordia, por la que nos has obsequiado con la Santísima Eucaristía y el Sacerdocio
Jesús, Rey de Misericordia, que nos has llamado a Nuestra Santa Fe.
Jesús, Rey de Misericordia, que la manifiestas por la conversión de los pecadores.
Jesús, Rey de Misericordia, que la manifiestas iluminando a los fieles.
Jesús, Rey de Misericordia, que la revelas por la santificación de los justos.
Jesús, Rey de Misericordia, que llevas a los santos a la cumbre de la santidad.
Jesús, Rey de Misericordia, la que brota de Tus Santas llagas.
Jesús, Rey de Misericordia, la que brota de Tu Santísimo Corazón.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres consuelo de los enfermos y afligidos.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres el único consuelo de los corazones afligidos.
Jesús, Rey de Misericordia, que das esperanzas a las almas que se hallan en desesperación.
Jesús, Rey de Misericordia, que acompañas a todos los hombres siempre y en todas partes.
Jesús, Rey de Misericordia, que nos colmas con el torrente de Tus Gracias.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres el refugio de los moribundos.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres el consuelo de las almas del purgatorio.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres la Corona de todos los Santos.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres el gozo celestial de los que se salvan.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres la fuente inagotable de los milagros.
Jesús, Rey de Misericordia, que eres la salvación del mundo entero.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Escúchanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten piedad de nosotros.

Las Misericordias de Dios, son más grandes que todas sus obras.

TODOS Por eso cantaré las Misericordias de Dios para siempre.


Quédate conmigo Señor...

Quédate conmigo, Señor, porque es necesario tenerte presente para que Yo no te pueda olvidar. Tu sabes que tan fácilmente te abandono.

Quédate conmigo, Señor, porque Yo soy débil y necesito de tu fortaleza, para que no caiga tan frecuentemente.

Quédate conmigo, Señor, porque tu eres mi vida y sin Ti Yo estoy sin fervor.

Quédate conmigo, Señor, porque tu eres mi luz y sin ti yo estoy en la oscuridad.

Quédate conmigo, Señor, para mostrarme tu voluntad.
Quédate conmigo, Señor, para que Yo pueda escuchar tu voz y seguirte.

Quédate conmigo, Señor, porque Yo deseo amarte mucho y que siempre me acompañes.

Quédate conmigo Señor, si tu deseas que Yo sea fiel a ti.
Quédate conmigo Señor, para que en mi alma encuentres un lugar de consuelo y yo encuentre en tu corazón un nido de amor

Quédate conmigo, Señor, porque se hace tarde y el día se está terminando, y la vida pasa.

Quédate conmigo, Señor, porque la muerte, el juicio y la eternidad se acercan y. es necesario renovar mi fortaleza, para que Yo no pare en el camino.

Quédate conmigo, Señor, porque la muerte se aproxima, y tengo miedo a la oscuridad, a las tentaciones, al desierto, a la cruz, y a los sufrimientos.

Quédate conmigo, Señor, acompáñame en todo momento y déjame reconocerte como lo hicieron tus discípulos en la fracción del pan, para que la Comunión Eucarística sea la luz que dispersa la oscuridad, la fuerza que me sostiene, el único gozo de mi corazón.

Quédate conmigo, Señor, porque a la hora de mi muerte, Yo quiero permanecer unido a ti en comunión, gracia y amor.

Quédate conmigo, Señor, para buscar, tu amor, tu gracia, tu voluntad, tu corazón, tu espíritu, porque Yo te amo y te pido no otra recompensa que amarte mas y mas con todo mi ser mientras me permitas vivir en esta tierra y cuando me permitas vivir en la patria celestial, continuaré amándote eterna y profundamente. Amén.

 

Sor Faustina Kolwaska, Ruega por nosotros.

¡Jesús, en ti confío! ¡Jesús, en ti confío! ¡Jesús, en ti confío!


Dulce Madre

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes.
Ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes.
Mi corazón a tus plantas ¡oh! Divina María para entregarme
A Jesús junto con el alma mía.
Tú que me proteges tanto como verdadera Madre,
Haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Amén.

 

Marchemos en paz en nombre de Cristo.

 

 

 


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